Consejo de Derechos Humanos y Alimentación
Necesidad de ayudar a los pequeños productores
Misna 08/03/2010
“El desequilibrio de poder entre los pequeños productores agrarios y la gran industria agroalimentaria debe ser corregido”, advirtió Olivier de Schutter, relator de la ONU para el derecho a la alimentación, que presentó la semana pasada en Ginebra su segundo informe anual al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, reunido en asamblea plenaria.
El informe de De Schutter subraya que en un mundo cada vez más globalizado, dominado por las grandes empresas transnacionales, los pequeños productores tienen acceso solamente a un número limitado de compradores y se encuentran en una posición injusta cuando deben tratar de obtener un precio justo en las negociaciones. Se trata de “una situación que explica en parte -según el relator- el por qué los campesinos en países en vías de desarrollo son el mayor grupo que sufre hambre en el mundo”.
En el planeta hay 450 millones de trabajadores agropecuarios en relación de dependencia, lo que constituye el 40% de la población rural activa. “En este sector, los derechos fundamentales de los trabajadores son frecuentemente violados” escribe el profesor belga en su informe, y precisa que solamente el 20% de los trabajadores rurales tiene una protección social básica, y que el 70% de los menores que trabajan en este sector, unos 132 millones de niños y niñas, tienen entre 5 y 14 años.
“La servidumbre, consecuencia de la debilidad, se perpetúa de una generación a otra. Gran parte del trabajo dependiente no se encuentra en el sector moderno, y las legislaciones nacionales no permiten garantizar el derecho a un salario mínimo, ni proteger a las mujeres de la discriminación”, sigue diciendo el documento.
La principal recomendación del relator de la ONU invita a los gobiernos a brindar mayor apoyo a los pequeños productores y a alentar a las sociedades a modificar sus políticas en materia de precios y normativas. Por ejemplo, podrían “apoyar la creación de cooperativas agrícolas”, permitiéndoles vender sus productos a precios competitivos.
Según De Schutter, también es necesario revisar algunas reglas de competencia en los mercados que, en la situación actual, debilitan a los pequeños productores.