Haití

Después del terremoto: ayudar a los niños, comenzando por las escuelas

Misna 08/02/2010

La tragedia en la tragedia, en Haití la representan los niños. Niños huérfanos, que de repente se encuentran ante un futuro incierto, niños que lo han perdido todo, que ya ni pueden ir a la escuela porque de las 8.000 edificios escolares que había en Puerto Príncipe antes del terremoto, quedaron en pie solamente el 10%, y ni siquiera es seguro que los que se salvaron sean utilizables.

Este último dato fue difundido por la UNESCO (el ente de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura), basándose en un informe de daños provisorio. El informe afirma además que el sismo ha causado la muerte de más de mil docentes.

Esta semana está prevista la visita de la directora de UNESCO, Irina Bokova, que de este modo quiere tener información de primera mano del grado de necesidad de la población haitiana. Justamente por la falta de edificios escolares, el proyecto anunciado por el gobierno de reiniciar el año escolar a partir del mes de marzo no ha encontrado el apoyo de los sindicatos de docentes que afirma que no existen las condiciones necesarias para reiniciar las actividades.

Para Ann Margaret Veneman, la directora ejecutiva de UNICEF (el fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) que la semana pasada estuvo en Puerto Príncipe, la reconstrucción del sistema escolar debe permanecer entre las prioridades de la reconstrucción y de las ayudas enviadas a Haití, junto a las que tienen que ver directamente con la satisfacción de necesidades primarias.

En un país en el que ya antes del terremoto solamente un 50% de los niños concurría regularmente a la escuela, “invertir en la educación –dijo Veneman– significa invertir en el futuro del país”. Según el último informe dado a conocer por el primer ministro Jean Max Bellerive, el terremoto del 12 de enero causó la muerte de 212.000 personas. En una entrevista concedida a una red televisiva estadounidense, el primer ministro afirmó que más de un millón de personas han quedado sin vivienda.


 



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