Desde Irak a Bosnia
Víctimas olvidadas de las guerras
Misna 10/03/2008
Ashwak, una iraquí refugiada en Jorndania, perdió el rastro del marido: “He buscado en todas partes, en todas las prisiones e institutos forenses. He buscado por más de cuatro meses. Siempre he recibido la misma respuesta: no está aquí. Pero aún espero”. Son miles las mujeres que, como Ashwak, han perdido en guerra al marido, al padre o al hijo y que se encuentran sin preparación para tomar el lugar de sus desaparecidos.
A ellas, víctimas olvidadas de los conflictos, el Comité internacional de la Cruz Roja (CICR) dedica el centenario del Día internacional de la mujer. “No saber qué le sucedió al marido, al padre, a los hermanos es una realidad dura para la mujeres en guerra. Por una parte en su sociedad no son esposas, ni viudas, están en el medio. Por otra parte sobre ellas recae el sostén de sus familias”, comenta Jamila Hammani, de la oficina iraquí del CICR, citando los testimonios de las viudas de la guerra iraquí y bosnia y solicitando a los estados “tomar las medidas necesarios para aclarar el destino de los desaparecidos y ayudar a las familias en sus búsquedas cotidianas”.
El destino incierto de los desaparecidos de hecho tiene repercusiones sobre la vida de quien permanece: sin un certificado de muerte las mujeres no pueden reivindicar propiedades o herencias. Desde entonces pierden la tutela de su prole o se les niega la posibilidad de casarse nuevamente.
Según Florence Tercier, que guía el programa del CICR para las mujeres y víctimas de guerra, son 12.832 los desaparecidos —de los cuales 1402 son mujeres— en Bosnia, 5986 —223 mujeres— en Sri Lanka y 1128 en Nepal. En Ruanda el 23% de las mujeres quedó viuda después del genocidio de 2004 y leyes discriminatorias les vetaron heredar tierras o pedir préstamos. De ahí la invitación del CICR a las autoridades interesadas para que ”apoyen a las mujeres en su lucha por la sobrevivencia suya y de sus familias”