Un poco de historia
Compartir
Desde siempre, las mujeres han protestado por su situación de inferioridad en la sociedad y en las iglesias, y han realizado importantes contribuciones a la cultura, a la política y a la religión. A pesar del entorno misógino, muchas buscaron y encontraron formas de vida que les permitieran desarrollarse como seres plenamente humanos, más allá de su destino biológico: la maternidad. Algunas pagaron un alto precio por tal osadía, y casi todas han sido invisibilizadas por la historia oficial, algo que el feminismo intenta remediar rescatándolas del olvido. Sin embargo, no se puede hablar de verdadero feminismo y de incipiente teología feminista hasta los siglos XVIII y XIX.
Fundamentales para esta última fueron la convención de Séneca Falls, organizada por Lucrecia Mott y Elizabeth Cady Stanton, en 1848, que marcó el inicio de un gran movimiento social a favor de la emancipación de las mujeres, y la obra de esta última, Women’s Bible, publicada en 1895 y 1898, en la que, por vez primera, las mujeres reivindicaron su derecho a una lectura crítica y liberadora de los textos bíblicos y a una palabra propia para expresar su pensamiento teológico. Defendieron como voluntad divina la igualdad social de los sexos, reflejo de su igualdad a imagen de Dios, e interpretaron el sexismo como un pecado contra las mujeres y contra Dios.
A mediados del siglo XX, la reflexión se centró en el acceso de las mujeres al sacerdocio, pero muy pronto creció el interés por otros campos, como la metodología teológica, lo que dio lugar a la teología feminista propiamente dicha. Obra pionera de la teología católica feminista fue La Iglesia y el segundo sexo (1968), de Mary Daly, quien aportó una mirada crítica sobre la tradición bíblica y eclesiástica. Desde entonces, las teologías feministas han entrado en todas las ramas de la exégesis y de la teología y contribuyen a una reflexión teológica universal y ecuménica, capaz de integrar las diferentes experiencias y lenguajes sobre Dios sin imponer un único discurso y una única experiencia como normativos.
María José Ferrer Echávarri
* Filóloga y miembro de la Escuela Feminista
De Teología de Andalucía (EFETA)
03/10/2011
Categories :
- Principal
- Articulos de la revista
- Hemos leido
- Noticias del mundo
- Noticias del Instituto
- Escuela de animacion misionera
- Provocación Misionera
- Libros del mes
- Musica del mes
- Revistas del Instituto
- Periodicos del Mundo
Links :
- Asociaciones revistas
- Comercio Justo
- Informacion Alternativa
- Campañas
- Ahorro ético
- Documentos, boletines
- Blog de Antena Misionera
- Facebook Antena Misionera
- Twiter Antena Misionera