UN MUNDO MÁS HUMANO

No nos olvidemos…


Pilar Orenes *

Publicado el 01 de marzo 2010

En estos días se cumplen dos meses desde que la tierra tembló en Haití. El terremoto dejó, según los datos oficiales, 200.000 muertos y más de 250.000 heridos. Personas que han perdido familiares, que han perdido su casa, su trabajo… unos 3.000.000 se han visto afectadas.

El mundo se volcó con Haití. A pesar de “la pérdida de valores en nuestro entorno”, a pesar de la crisis económica y las dificultades que muchas familias están pasando, a pesar de que nos cuesta mirar más allá de nuestro espacio natural… una sacudida de estas dimensiones remueve a todos aquellos que creemos en la justicia y en el derecho que tiene todo ser humano a tener una vida diga.

En esta ocasión a mí me tocó estar en R. Dominicana, el país “que comparte isla” con Haití. Desde allí y sintiéndonos un poco más cerca pero a la vez lejos… empezamos a asegurar que los materiales y las personas entraban en este país para afrontar desde casi el minuto cero la respuesta a las primeras necesidades.

Probablemente es de las actuaciones ante una emergencia más difíciles que hemos tenido. Por las dimensiones, por cómo se ha visto afectada la capital, Puerto Príncipe, y con ella todas las vías de comunicación, el comercio, los bancos… Nuestras mismas oficinas han quedado destruidas, las personas que componen nuestro equipo de Haití de una u otra forma están afectadas. Ante esta situación no se puede negar que es difícil hacer llegar la ayuda pero la dificultad no nos ha paralizado en ningún momento.

Haití dejará de ser noticia en los medios de comunicación o desaparecerá de nuestras tertulias pero su proceso de rehabilitación no está haciendo más que empezar… Junto al pueblo haitiano, tenemos que seguir estando nosotros. Gracias por mantener el interés y por preguntarse periódicamente que se está haciendo en Haití, por apoyar toda la fase de reconstrucción y gracias por pedir a los donantes que cancelen la deuda a Haití.

Haití ya era el país más pobre de América antes del terremoto. Ahora más. Sin embargo también es un país que lleva mucho tiempo trabajando para cambiar su situación y tiene ganas y fuerzas para hacerlo. Lo que necesita es no volver a caer en el olvido…


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* Miembro de Intermón Oxfam


 

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