Comercio Justo

Debate abierto sobre el futuro

Carlos Ballesteros *

Publicado el 01 de marzo 2010

El Comercio Justo en España, superada ya la década de existencia en nuestro país, con un cierto desarrollo por lo que se refiere a la creación de iniciativas locales y de importadoras de productos, tiene un incierto futuro en lo que respecta a sus objetivos y a la línea a seguir para su implantación social. En este sentido es muy impactante el incremento de ventas a través de grandes superficies. Para algunos entre los que yo me encuentro este crecimiento es puramente comercial y va en menoscabo de los verdaderos postulados del comercio justo como alternativa real a un sistema económico injusto.

Para muchos de los que hacemos del Comercio Justo una de nuestras principales banderas bajo las que militar, el papel de una organización de Comercio Justo es el de demostrar la viabilidad propia, así como la posibilidad de un marco de Economía Social Internacional, en el que los productores aseguren la sostenibilidad de su actividad económica sin hacer renuncias sociales, y los consumidores conscientes desarrollen un papel activo. No se trataría pues de la mera venta de productos solidarios en que tiene el peligro de convertirse, sino de realizar una práctica global justa, asumiendo que toda la actividad comercial responda a los criterios de Comercio Justo y/o de Economía Social.

Los esfuerzos de las Organizaciones de Comercio Justo por importar, distribuir y comercializar productos de organizaciones populares del Sur son sólo una parte de la lucha por cambiar las injustas estructuras del comercio internacional. Pero el tema va más allá: el movimiento de Comercio Justo debe denunciar también a las grandes multinacionales transformadoras, a las grandes empresas distribuidoras y a las grandes cadenas de comida, que están llevando a la ruina a los pequeños agricultores de todo el mundo. Por eso no comparto el planteamiento de sellos de comercio justo que, como FLO-Internacional sólo se centran en las condiciones de los productores del Sur pero aceptan que su café se venda en establecimientos de comida rápida/basura o que sea distribuido por grandes multinacionales.

* Profesor Propio de la
Universidad Pontificia de Comillas


 

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