¡NOS EXISTIMOS!
Desde siempre la Misión de frontera ha sido el “sacramento” de la vocación del Instituto Misionero de la Consolata. La defensa evangélica de las minorías indígenas pobres y relegadas justifica nuestra presencia en el Estado de Roraima-Brasil. El 14 de junio de 1948, llegó a Boa Vista el primer grupo de Misioneros de la Consolata, compuesto por seis sacerdotes empujados por el texto del Evangelio de Marcos: “Id por todo el mundo...” (Mc.16, 15).
P. Manolo Collado Granados
Publicado el 01 de abril
de 2004
Los
pueblos indígenas quieren ser protagonistas del desarrollo de su tierra
siempre que se trate de un desarrollo socialmente justo, económicamente
sostenible y ecológicamente correcto. Un desarrollo justo no es posible
sin el reconocimiento definitivo de las tierras indígenas, y sin hacer
dar marcha atrás a los que depredan las riquezas de esa tierra. En
aquellos inicios el apostolado entre los indígenas era muy ocasional
y limitado a encuentros esporádicos con ellos. El desafío de
esta misión fue haciéndose cada vez más urgente a medida
que el contacto con los pueblos indígenas aumentaba y se conocían
sus problemas.
En abril de 1953 se organizó la primera incursión río arriba por los afluentes de Río Branco encontrándose con los indios que viven en las orillas de estos ríos. La muerte por ahogamiento el 10 de mayo de 1957 del P.Ricardo Silvestri, retrasó un contacto más profundo con estos pueblos. Otros misioneros se plantearon el seguir adentrándose en este nuevo mundo y uno de ellos, el P. Juan Calleri, pagó con su propia vida, al ser asesinado cuando acompañaba como mediador una expedición de paz, junto a otros indígenas waimiri-atroari en 1968. Fue a partir de este hecho cuando la opción por los indígenas, entró de lleno en las prioridades pastorales de esta Iglesia de Roraima, cualificando cada vez más, la presencia de los misioneros en “Río Branco”.
Conflictos
El asesinato del indio Aldo da Silva Mota, en la primera semana del Gobierno
de José Lula da Silva, es un ejemplo clarísimo de cómo
políticos del Estado de Roraima y los grupos anti-indigenistas, se
articulan y actúan contra las distintas poblaciones indígenas.
Aldo ha sido asesinado en una emboscada, tal como viene sucediendo durante
más de veinte años con otros líderes. Su desaparición
fue denunciada a las autoridades competentes por el CIR, (Consejo Indigenista
de Roraima) sin el mínimo interés en su búsqueda por
parte de las autoridades. Una vez encontrado en el interior de una cueva,
de la Fazenda Retiro, propiedad de un concejal de Uiramuta, su cuerpo fue
trasladado al Instituto Forense de Boa Vista; la autopsia concluyó
que la muerte había sido natural e indeterminada. Sólo cuando
se recurrió para que se hiciese una segunda autopsia en Brasilia, se
confirmó lo que todos sospechaban: Había sido ejecutado a tiros.
Después de la creación del Estado de Roraima, las acciones pasaron de la violencia directa a la utilización de triquiñuelas legales en contra de los derechos indígenas. Se crearon municipios en pleno territorio indígena, como es el caso de Uiramutâ, que sirve de apoyo permanente a los grandes terratenientes, buscadores de oro y arroceros, e instalaron un pelotón del ejército en el mismo municipio.
La noche del 26 de mayo de 2003, el concejal del Ayuntamiento de Uiramutâ, Francisco das Chagas de Oliveira (Chico Tripa), junto a su hermano, conocido como “Joao do Boi” y otras sesenta personas destruyeron el Retiro de la “maloca (nombre de los poblados indios) do barro” en la comarca de Surumú. El concejal era el encargado de la hacienda del Retiro donde el macuxí Aldo da Silva Mota fue ejecutado.
Logros y conquistas
Los indígenas además de seguir en sus tierras, con su modo peculiar
de vida, se organizan para superar los desafíos que se les presentan
en las distintas áreas.
El Distrito de Salud Especial Indígena del Este de Roraima tiene un programa de salud para los pueblos indígenas de esta zona, que es referencia para todo el Brasil.
Todas las iniciativas en el campo sanitario son seguidas por profesionales de la salud y bajo un riguroso control social.
Los pueblos indígenas de la Serra Raposa do Sol y de todo el Estado de Roraima, han logrado grandes avances en el campo de la educación. La mayoría de las comunidades ya tienen su escuela y todos los profesores son indígenas que están de acuerdo con el Consejo Misionero Indigenista y comprometidos con una educación inculturada en las “malocas”.
Estos pueblos son favorables al desarrollo de sus comunidades y de todo el Estado de Roraima y nos dan ejemplo de cómo conseguir todo de la madre naturaleza desde tiempos inmemoriales. El uso respetuoso y ecológico de la tierra es un gran valor cultural de los indígenas. En la actualidad son responsables y gestionan los frutos de la campaña de años atrás: “Una Vaca para el Indio” en la que se consiguieron 27.000 cabezas de ganado, mostrando cómo la organización de este proyecto supo conjugar la lucha por la tierra con las actividades productivas, fortaleciendo la autonomía de las comunidades indígenas. Al contrario de lo que argumentaron sus enemigos y detractores, el proyecto elaborado por el Consejo Indigenista de Roraima con el apoyo de la misión de Surumú, ya está dando sus frutos.
Los jóvenes, que las comunidades indígenas presentan, completan sus estudios en dos o tres años de internado, en la misión de Surumú.
La Escuela Agropecuaria les ofrece cursos de capacitación en agricultura, ganadería y enfermería. La primera promoción del año 2002, se comprometió en el desarrollo de pequeños proyectos para sus comunidades, en la Planificación Etno-ambiental de Raposa Serra do Sol y en el rescate y valoración de las simientes tradicionales.
Nuestra tierra, nuestro futuro: Planificación
Etno -Ambiental
La ley que reconoce “Raposa Serra do Sol” como tierra de los indígenas
se remonta a hace cinco años, lo único que falta es su ratificación
(Homologaçao) con la firma del Presidente. Este reconocimiento supone
implícitamente un importante paso en la defensa medioambiental.
El proyecto “Nossa terra, nosso futuro” muestra cómo el Consejo Indigenista de Roraima logra transformar los conflictos en propuestas positivas. Los técnicos agropecuarios indígenas junto a los líderes ancianos están utilizando imágenes de satélite para mostrar un mapa etno-gráfico con las fronteras naturales de todo el territorio indígena. Gracias a la experiencia y a los conocimientos acumulados en los procesos formativos, los jóvenes indígenas son protagonistas del rescate y valorización de la diversidad biológica y cultural de estas comunidades. Valorando la importancia de esta biodiversidad agrícola tradicional, garantizan el círculo alimentario para la supervivencia de su pueblo.
Unidos en favor de la Vida y contra la Impunidad
La marginación, a la que han sido sometidos los indígenas rurales
y urbanos en Roraima, no es casual. Forma parte de una estrategia gubernamental
de ocupación de la tierra desde la década de los ochenta.
Es falso el argumento, utilizado por las “elites regionales”, que rechaza la demarcación de las tierras indígenas como causa del inmovilismo del Estado de Roraima y achaca a esta demarcación el ser el mayor obstáculo para el desarrollo económico.
El 44% del Estado de Roraima es tierra indígena: Yanomami, Sâo Marcos, Waimiri-Atroari y Raposa Serra do Sol, junto a veinte y ocho áreas diminutas como manchas de leopardo. Los pueblos indígenas quieren ser protagonistas del desarrollo de su tierra siempre que se trate de un desarrollo socialmente justo, económicamente sostenible y ecológicamente correcto.
Un desarrollo justo no es posible sin el reconocimiento definitivo de las tierras indígenas, y sin hacer dar marcha atrás a los que depredan las riquezas de esa tierra. La aprobación de un nuevo estatuto de los pueblos indígenas y el cumplimiento de la Convención 169 de la O I T además de la definición de nuevas formas de conducta entre Indios, Gobierno y Fuerzas Armadas son hoy más urgentes y necesarias que nunca.
Los gobernantes del Estado de Roraima (según el informe del Consejo Indígena de Roraima) toleran con su actitud la situación de ilegalidad e impunidad. Para ese mismo Consejo, son los poderes públicos los que la provocan con proyectos gubernamentales que sólo benefician a las grandes empresas multinacionales, a los buscadores de oro, a los latifundistas, a los productores de arroz y a las clases políticas conservadoras que están interesados sólo en obtener riquezas inmediatas.
Frente a tal situación los indígenas están llevando a cabo la campaña: “Nós Existimos”. Se trata de la resistencia y lucha por su derecho a la vida.
La Unión de Indígenas, trabajadores Rurales y Urbanos, es una clara señal de grandes cambios futuros.
Sus principales reivindicaciones son:
- La Regularización-Titulación de todas las tierras urbanas
y rurales de Roraima con documentación para las mujeres trabajadoras
rurales.
- La aprobación del Nuevo Estatuto de los Pueblos Indígenas que desde hace ya diez años se encuentra en trámites en el Congreso Nacional.
- La Regulación de la presencia militar en las tierras indígenas fronterizas.
- El Reconocimiento legal de todo el Territorio Indígena y la protección de las tierras ya demarcadas, como consta en la Constitución Federal, impidiendo que continúen la contaminación de los ríos, la deforestación, el robo de la explotación minera y otras formas de agresión al medio ambiente y a los pueblos indígenas.
- La Inmediata ratificación de la ley por parte del presidente, en el área contigua de Raposa Serra do Sol y la retirada de los invasores (unos 1500).
- Ayudas que favorezcan la agricultura familiar con inversiones en infraestructuras básicas para los pueblos indígenas asentados desde antiguo y la no permisión de latifundistas, arroceros y cultivadores de soja u otros.
- Creación de empleo entre los trabajadores urbanos en vez de ayudas a la construcción de fábricas de celulosa en Boa Vista que tan alto precio pasan al medio ambiente.
- Combatir la violencia, la impunidad y la corrupción a todos los niveles.
Algunas entidades que apoyan esta campaña:
Consejo Indígena de Roraima: cir@technet.com.br
Comisión Pastoral de la Tierra: cptrr@technet.com.br
Central Única dos Trabalhadores de Roraima: cutrr@technet.com.br
Misioneros de la Consolata:
superrr@consolata.org.br
imcrr@consolata.org.br
adimnirr@consolata.org.br
Centro de Defensa de los Derechos Humanos:
cddh@technet.com.br
Survival Internacional (España): survival@eurosur.org,
c/ Príncipe, 12, 3º , 28012 Madrid www.survival-international.org
Diócesis de Roraima:
dioceserr@technet.com.br
Pastoral Urbana: verbitas@uol.com
Pastoral Indigenista: pindigenista@osite.com.br
Consejo Indigenista Misionero CIM: cimi@embratel.net.br
www.cimi.org.br
Campaña Nós Existimos: existimos@technet.com.br