Aumentan los secuestros de niños en Guatemala
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A Guatemala está viviendo unos años realmente preocupantes acerca de los secuestros de niños, un país en el que sigue aumentando de manera alarmante el tema de los secuestros de niños, tanto niños como adolescentes, que además de ser secuestrados, son víctimas normalmente de abusos y además de homicidios, algo aterrador y mucho más cuando se atenta contra la vida de un pobre niño en Guatemala, un niño que posiblemente no tenga familia y que por lo tanto nadie lo pueda reclamar.

Las familias con niños pequeños viven aterradas, porque en cualquier momento su hijo puede ser secuestrado como tantos otros niños en diferentes regiones de Guatemala y donde todavía hay mucha inseguridad en este tema. Los niños secuestrados normalmente no tienen un fin muy positivo, ni para ellos ni para sus familias, que lo pierden de manera definitiva en muchos de los casos de secuestros de niños que se dan cada año en Guatemala, unos secuestros que siguen aumentando.
Para satisfacer la demanda de niños para la adopción, las redes dedicadas a este negocio, han caído en el robo de bebés que les son arrebatados de los brazos a sus madres, en su mayoría, mujeres jóvenes, pobres y desprotegidas.
Cada adopción estaría oscilando entre los 13.000 y 40.000 dólares (8.783 y 27.027 euros), el 80 por ciento de esas sumas queda en manos de los abogados y el resto es repartido entre los médicos que atienen los partos y a los recién nacidos, así como el resto de personas que cumplen diversas funciones dentro de estas redes.
En el centro de todo se sitúa la pobreza de Guatemala, que llega a sus peores niveles entre las comunidades indígenas que todavía luchan por superar las consecuencias de una guerra civil de 36 años, que acabó hace tan sólo una década.
La Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) calcula que unos 203 niños fueron robados el año pasado por las mafias para darlos en adopción de manera ilegal en el extranjero, mientras que la Fiscalía guatemalteca asegura que la cifra puede ser superior, pero lamenta no tener datos exactos porque no todas las madres que son víctimas presentan sus denuncias por temor a represalias.
Al mismo tiempo, la falta de acceso a programas de control de la natalidad contribuye a las altas tasas de natalidad. La desnutrición es un hecho de la realidad cotidiana.
Es una triste realidad la que sigue viviendo Guatemala en este asunto, un problema muy grave para las familias que tienen hijos pequeños o también hijos adolescentes, porque son las etapas en las que más se suelen producir estos secuestros por diferentes personas que se dedican a cometer este tipo de delitos tan graves. El aumento es muy significativo en los últimos años y todavía sigue siendo un problema muy grave en el que se tiene que trabajar mucho para poder evitar una mayor cantidad de secuestros en Guatemala y otros países del mundo.
04/01/2010
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