Guatemala

MUJERES DE GUATEMALA,
EL ALMA Y EL CUERPO ROTOS

Lo que ocurre en Guatemala no tiene nombre. Entre 2001 y 2006 más de 3.000 mujeres fueron asesinadas y en 2007 más de 400. Numerosas desaparecieron. Las hay de toda clase y condición, pero la gran mayoría son pobres, indígenas, campesinas... más que como mujeres son tratadas como hembras.

Beatriz Tostado
Laico Misionero de la Consolata

Publicado el 01 de enero de 2008
Se vive en el terror”, cuentan dos mujeres huidas de Guatemala hace algunos meses y que se encuentran refugiadas en Europa. Perdieron amigas y familiares y tuvieron que largarse para no ser ellas las siguientes víctimas. Y es que la represión de los ochenta no se fue del todo, denuncian ellas y denuncian también desde el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM, investigación de desaparecidos), Amnistía Internacional (AI) y otras organizaciones. A muchas mujeres en este país centroamericano se las asesina, se las desaparece, se las viola, se las tortura, se les hace de todo y todo malo, o incluso peor que malo. Y son en gran parte los mismos de siempre, los hombres armados (muchos son policías); y es el machismo tradicional y el poco respeto y la impunidad y las autoridades que, o son cómplices, o miran para otro lado o no se sabe bien a qué aspiran (quizás a entrar en competición con los mandatarios mexicanos de Ciudad Juárez).

Antes se masacraba a las indígenas y a las campesinas para que no parieran rebeldes. ¿Y ahora? A esta masacre la antropóloga mexicana lo Marcela Lagarde la llama feminicidio (política de exterminio de las mujeres), “violación de manera reiterada y sistemática de los Derechos Humanos de las Mujeres se da en diferentes formas y que en el caso nuestro su expresión máxima de violencia es a través del asesinato”.

La Fundación Sobrevivientes lo describe así. “En Guatemala la violencia en contra de las mujeres, niños(as) y jóvenes, lamentablemente son muchos los casos que quedan sin resolverse, ya que las autoridades no investigan los casos ni procesan y sancionan a los autores, lo que conlleva a un cuadro incesante de actos violentos en contra de las mujeres, que incluye: violencia doméstica, violación sexual, abusos deshonestos, asesinato, comercialización sexual, secuestro de niños y niñas, etc. Las instituciones a las que les corresponde hacer justicia y dar seguridad no han reaccionado con la debida efectividad, sobre todo en los casos brutales de asesinatos de mujeres que siguen sin resolverse y en los casos de robos de niños y niñas en algunas comunidades del país”.

Las violan, las disparan por la calle, les pegan, las raptan... Esa es la realidad torturante de cada día. Y la realidad luchadora, militante y que descarga esperanza, aunque sólo sea por convicción, es la de la sociedad civil que se organiza, que denuncia, que se mueve por la dignidad de las mujeres; y el apoyo, importante también, que, desde fuera, se les presta. “La situación es terrible”, relatan las mujeres refugiadas en Europa, indígenas, y que desean que se difunda lo que allá ocurre para que se haga algo más, mucho más, pues cada día caen más víctimas de esa violencia. Te pillan en cualquier lado y te atacan, dicen y “les da lo mismo todo”, igual que estés embarazada, “te pueden rajar igual”, y no hay defensa, hay “impunidad”. “Son los mismos que desde hace años. Sigue la violencia y sigue la represión”. Ellas son las principales víctimas.


 

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