Naciones Unidas frente a la violencia contra la mujer
Publicado el 01 de diciembre de 2009
El 18 de diciembre se cumplen 30 años de la aprobación por parte de la ONU de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer "CEDAW" (por sus siglas en inglés).
Hasta ahora 186 países han ratificado la Convención. Pero no parece haber tenido mucho éxito. Por eso la ONU busca nuevas formas más eficaces.
El 14 de septiembre, la Asamblea General de la ONU adoptó un resolución que abrió la puerta para fundar una “nueva entidad”, por ahora sin nombre, que se encargue de los problemas relativos a la igualdad de género.
Hasta ahora eran cuatro los organismos que, el seno de Naciones Unidas, trabajan en el mismo tema: el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la mujer (Unifem), la División para el Avance de las Mujeres, el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de las Naciones Unidas para la Promoción de la Mujer y el Departamento del Asesor Especial sobre Asuntos de Género.
Es todo un ejemplo de cómo la organización interna de la ONU la convierte en un organismo cada vez más ineficaz.
La propuesta de creación de un organismo único, que integre a los cuatro anteriores, coincide cuando el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU acaba de difundir un informe que subraya la falta de incidencia de las mujeres sobre los recursos económicos y financieros de sus países, tanto en el Sur en desarrollo, como en el Norte industrializado.
La subdirectora ejecutiva de Unifem, Joanne Sandler, declaraba a la agencia IPS que el nuevo proyecto de la ONU supone un giro de 360 grados, ya que supone partir de la escucha a las mujeres víctimas de la violencia, y sólo desde ahí se podrá crear un sistema más fuerte y unificado para defender sus derechos.
Así mismo señaló que el CEDAW es el acuerdo básico que debe servir como punto de partida.
Ella misma reconoció cómo la tarea es más difícil en países donde la religión ocupa un lugar preponderante en el ámbito de la política, especialmente en algunos países musulmanes: “Hay países que ratifican el Convenio, pero siguen teniendo leyes que van en su contra. Los principales ejemplos son las normas sobre la propiedad y sobre los derechos de herencia”.
A ello habría que añadir legislaciones que siguen justificando la violencia contra la mujer. Todo un desafío para nuestro mundo en el siglo XXI.