¿Cuándo repararemos la injusticia con África?
Los argumentos contra las indemnizaciones a África se centran en detalles: ¿Cómo pueden medirse, y pagarse, los millones y millones de vidas destruidas durante siglos? ¿Puede haber una compensación adecuada para siglos de esclavitud, colonización y destrucción? ¿Podemos considerar a un grupo de personas responsable por las acciones de sus antepasados? ¿Dónde encajaría la explotación actual? En 1989 el precio mínimo establecido para el café, que le aseguraba un ingreso mínimo a los campesinos, fue eliminado por exigencia del Banco Mundial...
Justin Podur
Solidaridad.net
Publicado el 01 de
diciembre de 2005
Los escenarios y los actores de un liderazgo planetario
1. Naciones Unidas
Una
forma de resolver el tema es dejar de pensar en qué sería una
compensación adecuada por la esclavitud. El crimen es demasiado grande,
fue cometido por demasiada gente, a lo largo de demasiado tiempo; son tantos
perpetradores y víctimas muertas, que una restitución, en el
sentido de castigar a los perpetradores haciéndoles pagar una compensación
a las víctimas, es imposible.
Además, imagínense si se lograra acordar y pagar una cifra, haciendo para ello una transferencia directa desde gobiernos occidentales hacia países africanos. ¿Verían el dinero, algún día, las personas que más lo necesitan? ¿Se utilizaría el dinero para enfrentar los problemas serios que afectan a África? ¿O la operación entera sería usada para hacer relaciones públicas, con las que Occidente limpiaría su conciencia sin tener que resolver los problemas que creó? Sin cambios fundamentales en las relaciones de poder entre África y Occidente, los logros reales de las indemnizaciones se devorarían rápidamente. Por otro lado, las indemnizaciones podrían darse bajo la forma de una reforma reformista -que apoya la lógica del sistema actual con una transferencia rápida de recursos que volverían más rápido aún desde África a Occidente- o bajo la forma de una reforma no reformista, que va en contra de la lógica del sistema actual y moviliza al mundo hacia una mayor equidad y solidaridad.
Un camino hacia un programa de indemnizaciones no reformistas puede darse a través de una focalización sobre el daño hecho a la sociedad africana con la esclavitud, el colonialismo, las intervenciones militares y los programas de ajuste estructural, así como también en la forma de reparar esos daños. La pregunta de ¿qué le corresponde a África? pasa a ser: ¿qué se necesitará para poner a África en igualdad de condiciones con el resto del mundo, con todas las mejoras de calidad de vida, infraestructura, tecnología y ecología que esto implica?. Con relación a la pregunta de cuál sería el origen de estos fondos, la respuesta es que hay suficiente dinero en los niveles superiores, o sea que los recursos serían transferidos desde las instituciones que actualmente continúan con el saqueo de África: empresas, gobiernos e instituciones militares.
El daño ocasionado por Europa (y Norteamérica)
a África se dio en cuatro fases. La primera fue el periodo de esclavitud,
1450-1850. La segunda fue el periodo de colonización, 1850-1960. La
tercera fue en la independencia temprana, 1960-1980. La cuarta fue en el período
de ajuste estructural, de 1980 a la actualidad.
ESCLAVITUD
Despoblamiento. El impacto directo del despoblamiento de África fue
menos devastador que el impacto social, económico y político.
Por supuesto que esto no es ningún consuelo para los millones de personas
cuyas vidas fueron destruidas por el comercio de esclavos. Un número
estimativo de las personas llevadas es de 12 millones, además de 2
millones que murieron en el camino y 7 millones de muertos antes del embarque,
lo que suma un total de alrededor de 21 millones entre 1650 y 1850. Fue una
pérdida devastadora, y hay evidencia de que el despoblamiento tuvo
un impacto duradero. En zonas donde las personas carecían de capacidad
para defenderse del tráfico de esclavos hay densidades poblacionales
más bajas que en los lugares donde la gente podíadefenderse.Impactos
económicos. Fueron llevadas las personas que hubieran contribuido con
su labor a África y que hubieran desarrollado habilidades, tecnologías
e industrias locales. Ni siquiera se les dio la posibilidad de enviar cosas
hacia África, siguiendo el camino inverso de la migración de
trabajadores.
Impactos socio-políticos. El tráfico de esclavos fortaleció a los elementos más conservadores de la sociedad africana, y les permitió comerciar con gente a cambio de armas devastadoras para producir aún más esclavización.
COLONIALISMO
Los países europeos continuaron los cinco siglos de esclavización
convirtiendo a África en posesiones coloniales. Lo hicieron de maneras
increíblemente violentas. La conquista belga del Congo mató
a millones de personas. Europa desarrolló métodos de tierra
quemada para la guerra, destruyendo sistemas agrícolas y despoblando
áreas enteras.
El colonialismo fue una época de monopolio capitalista. Europa estableció plantaciones para cultivar productos altamente comerciables, minas y sistemas de transporte para facilitar la extracción de los recursos. Las vías y los caminos fueron diseñados para la exportación de mercancías, no para comunicaciones ni desarrollos económicos internos de África.
El colonialismo devastó estructuras sociales
que ya habían sido devastadas por la esclavización. Se forzó
con impuestos y coerción a que la gente trabajara en emprendimientos
coloniales donde eran sobre-exigidos y mal alimentados. La agricultura sufrió,
la producción alimenticia declinó y luego hubo falta de comida,
hambrunas y epidemias. El periodo menos sano de la historia africana fue el
de la era colonial, comprendido entre 1890 y 1930.INDEPENDENCIA TEMPRANA
Europa no sólo no tenía ninguna intención de resignar
su control sobre África, sino que además existía una
idea generalizada de que África debía ser entregada a Europa,
para ayudarla a reconstruirse después de finalizada la Segunda Guerra
Mundial (y de ninguna manera al revés.) Las élites coloniales,
que habían servido a los intereses europeos, normalmente se mantenían
en el poder. Lo mismo hacían las economías dependientes de las
manufacturas. De hecho, gran parte de la economía continuaba en manos
extranjeras. Cuando algunos líderes africanos intentaron emprender
un camino de desarrollo independiente, fueron derrocados por golpes apoyados
desde Occidente.
Aquellos gobiernos que no fueron derrocados y que deseaban diversificar la economía de sus países y construir servicios públicos, lo hacían por medio de préstamos dados por instituciones financieras internacionales. Con sectores de la economía controlados por multinacionales que se repartían los beneficios, los países africanos veían habitualmente que era imposible construir capitales y capacidad productiva. La diversificación era lenta, si es que se daba, y cuando los precios de las mercancías colapsaron, África ingresó en una crisis de deuda.
Por lo tanto, el daño ocasionado durante la época de independencia temprana consiste, en cierto grado, en no haberle dado a África su oportunidad de reparar los daños ocasionados en los periodos precedentes, como así también algún daño directo ocasionado por el asesinato de líderes, y haber permitido la acumulación de deudas y la continuación del apartheid. La crisis de la deuda inaugura el cuarto periodo de daño a África: el periodo de ajuste estructural.
AJUSTE ESTRUCTURAL
Desde los años 80, África ha sufrido programas de ajustes estructurales
(PAE). El ajuste estructural implica, normalmente: privatización de
industrias y servicios públicos, desregulación de leyes de trabajo
y medio ambiente, achicamiento de la fuerza de trabajo y los servicios del
sector público -incluyendo salud, educación y alimentos subsidiados-,
una contracción de los servicios públicos esenciales en los
países pobres.
En Zaire (República Democrática del Congo), por ejemplo, en 1984, un PAE llevó a que 80.000 trabajadores de salud y educación fueran despedidos de puestos gubernamentales. Resulta difícil calcular los efectos de semejante proceder, ya sea por los ingresos perdidos por familias enteras, por la pérdida de los servicios que esos trabajadores proveían, o por la pérdida de gastos en consumo que hubieran hecho y en el debilitamiento de las organizaciones que se quedaban sin sus trabajadores. En 1985, Ghana empleó a 1.782 médicos. En 1992, empleó a 965.
Los PAE no han llevado a una reducción de la deuda africana, cuyo valor original se ha pagado varias veces. Las obligaciones de la deuda se llevan una porción aberrante de los ingresos, necesarios para que los países puedan mantener con vida a su gente, y también obliga a los países a que mantengan sus economías orientadas hacia la producción de exportaciones para poder obtener intercambio extranjero. Por cada dólar de asistencia recibido por África en 1993, tres dólares quedaron en obligaciones de deuda; cuatro quintas partes de las ganancias por exportaciones de Uganda van a las obligaciones por exportaciones. Entre 1990 y 1993, los países africanos gastaron 1340 millones en obligaciones por deuda –( cuatro veces lo que gastaron en salud). El hecho de que África produzca cultivos de rápido consumo para exportaciones e importe alimentos no es bueno para su propia seguridad alimenticia, pero es bueno para el comercio agrícola occidental, que consigue un mercado en África a expensas de reformas agrícolas y el alivio del hambre.
Occidente también tiene un papel central en la crisis africana del SIDA. Las medicinas baratas y genéricas contra el SIDA parecen haber tenido éxito en reducir la transmisión y prolongar la vida en Brasil. Un efecto colateral de las medicinas genéricas es que interfieren con los derechos a las ganancias de las corporaciones farmacéuticas, derechos protegidos por organismos de comercio como la OMC, y que son reforzados por instituciones financieras internacionales. Los opositores al tema del SIDA, en su mayoría, están de acuerdo en que la salud de las personas tiene prioridad sobre las ganancias de las corporaciones. Están en desacuerdo sobre el hecho de que las medicinas ayudan a dicha salud. Sea cual sea el caso, las medicinas deberían estar disponibles, como lo están en Brasil y como los están para las clases altas.
El ejemplo de las medicinas es, en realidad, una buena ilustración del tema de las indemnizaciones. ¿Quién debería sufrir económicamente para que sea protegida la salud de los africanos? : las corporaciones farmacéuticas. Estas corporaciones pueden ser ofrecidas como opciones por no interferir con la producción de genéricos o ser nacionalizados y administrados en interés público, destinándose las ganancias a la construcción de sistemas de salud públicos en África. De la misma forma, ¿quién debería reconstruir la producción farmacéutica de Sudán y reparar los daños ocasionados por su pérdida? : el gobierno de los EEUU sacando, para ello, fondos del presupuesto militar. ¿Quién debería sufrir las consecuencias cuando las deudas africanas son borradas de los libros? : las instituciones prestamistas y sus beneficios. ¿Quién debería pagar por la reestructuración de la agricultura, el transporte, las comunicaciones, el desarrollo y la independencia local en África? : aquellos gobiernos y corporaciones que se beneficiaron con el saqueo, en otras palabras, las élites del primer mundo. ¿Cuánto es suficiente? : lo que haga falta para reparar el daño y restaurar la igualdad entre África y el mundo.
Esto es factible técnica y económicamente. Los recursos para reconstruir África existen. Lo que Occidente debe es una relación de igualdad y los recursos para deshacer el daño que ha causado. En el proceso, las élites de países ricos perderían mucho poder, beneficios y control, pero esto debe suceder de cualquier modo.